AUTISMO: ¿Calamidad de la vacunación?
3 de Marzo de 2009 - Por Al Gallo
Los médicos dicen que la inmediata aparición
del autismo luego de una vacunación contra Sarampión-Paperas-Rubéola es
pura coincidencia. A los padres de un niño autístico les cuesta aceptar
esto, que más bien suena como una cerrada defensa de la 'divinidad' de
las vacunas.
En el año 2000 mi esposa y yo conocimos a Peter y Susan, una pareja con la cual nos hicimos muy amigos. George, su único hijo, tenía en aquel momento ocho años de edad. De acuerdo con nuestros amigos, cuando nació era un niño completamente normal y así lo fue hasta los dos años y medio cuando ya había empezado a decir sus primeras palabras.
En
ese período llevaron a su hijo al médico para que le inyectara la
vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola. Este momento marcó para
la familia el comienzo de una vida llena de gran amor por su hijo que
se había vuelto autístico, y de un gran esfuerzo investigativo
estudiando el material escrito disponible acerca de esa enfermedad. Se
valieron de todos los exámenes patológicos disponibles, para analizar
la posibilidad de envenenamiento por el mercurio y pusieron en práctica
otros métodos que les eran aconsejados, tales como una dieta muy
saludable. Han transcurrido ya quince años durante los cuales nuestros
amigos han cargado sobre sus espaldas un tremendo sacrificio, esperanza
y frustración.
Aunque hay casos de autismo que son benignos,
este no es ciertamente uno de ellos. George ya tiene diecisiete años y
requiere atención permanente ya sea de su madre, de su padre y de una
persona durante las horas en las que permanece en la escuela. Parece
entender algunas cosas. Hace un año, cuando llegué a su casa su madre
le pidió que me diera un beso, y me causó gran satisfacción cuando eso
fue precisamente lo que hizo de inmediato. Luego de haberlo observado
muchas veces durante los últimos ocho años, este ha sido sin duda su
mejor momento.
George no es capaz de pronunciar siquiera una
palabra, sino que emite fuertes sonidos guturales, aunque su lenguaje
corporal es lo suficientemente explícito para que sus padres puedan
interpretar un sí o un no. La desventaja más obvia en el funcionamiento
de su cerebro es la incapacidad de concentración mental por más de un
segundo. He visto repetidamente cuando Peter le pide que preste
atención; George lo mira, pero un segundo más tarde sus ojos y su
pensamiento se desvían hacia cualquier otra cosa. Su altura de más de
1.8M y su fortaleza física provocarían la envidia de un atleta olímpico
normal.
Estas características de fortaleza y alto nivel de
energía hacen que camine constantemente de un lugar a otro rasgando la
hoja de una revista o de un árbol hasta transformarla en pequeños
trozos. Esta actividad suele ser seguida por cierto contacto físico con
cualquier persona que se encuentre alrededor. Esto puede causar dolor
al agarrar fuertemente a alguien mientras exhibe un gesto sonriente.
Parece adoptar este juego para desahogarse en momentos de
hiperactividad. En tales situaciones yo he demostrado a sus padres que
la aplicación suave de algunos movimientos usados en defensa personal
es efectiva para dirigirlo hacia una cama, o sofá donde se le pueda
mantener sentado por diez segundos, sin hacer otra cosa que poner un
dedo en su frente.
Peter y Susan han continuado hasta ahora
hablándole calmadamente con la esperanza de que George reaccionará
siguiendo sus instrucciones. Esto muestra una actitud cariñosa de su
parte, aunque no exitosa debido a su imposibilidad de concentrarse
durante un período lo suficientemente extenso como para poder asimilar
esas instrucciones.
No hace mucho hablábamos con Peter, ambos
sentados sobre un extremo de su piscina, mientras Susan y George se
refrescaban durante un día de intenso calor. En cierto momento noté que
Susan estaba en un rincón y no parecía sentirse bien. Le sugerí a Peter
que fuese a ver que ocurría. Así lo hizo y volvió luego de unos dos
minutos para decirme que George había agarrado a Susan fuertemente por
el cuello.
George obviamente tiene cierta capacidad para
memorizar, y su comportamiento responde a sensaciones instintivas. Esto
le ayuda a evitar contacto con objetos extremadamente calientes, altos
niveles de ruidos (a los que es particularmente sensitivo), o dolor.Las
parejas que enfrentan una situación similar podrían tener en cuenta
estas características para lograr métodos efectivos para encarar esa
forma de comportamiento tan inusual.




